PATRIA DE PÁJAROS

PATRIA DE PÁJAROS
PUBLICADO: pilar_ge@hotmail.com

MUTARI IN ALITEM

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jueves, 12 de febrero de 2009

La Casa De Las Moscas






La Casa De Las Moscas








“A este lado de la verdad, no podrás ver, hijo mío.”

-Dylan Thomas-






Village Street in Auvers






Éramos tres y el acto de respirar,
éramos tres y el sublime acto
de acabar la semana,
la rabia en la cazuela,
el pato en la frente,
la sartén en el alma.

Éramos un sol grabado en las venas,
la lavadora a plazos
y el agua persuasiva,

estábamos solos y tres en lo alto de la mirada,
encarnizadamente solos en este planeta,
elementales
como brotes de oxígeno.

Y buscábamos, buscábamos, buscábamos
a los demás, y nada.

Álamos encendidos pasaban por las aceras
ante nuestra asombrosa manera
de atracar las escalinatas
con un sextante.


A Daniel


Éramos tres y el acto de respirar,
la era de los cuentos, la edad de los caballos,

éramos y estábamos
-sí, estábamos-
soldados en el humo

y ahora doblan las ventanas
y pego papelitos azules en tus ojos
y lloro haciéndome acompañar
por los coros de tus caballos.

Tus diecinueve años
y estabas en mis dedos,
estás rabiosamente en el futuro de mis dedos
lanzándote desde las llamas

y siento tu aliento
de color verde lluvia.

Y somos como los hombros
y parecemos disgregados
y nos hablamos
y te miro a través del sofá
debajo de los botes y las botellas
y los poemas de libélulas
y pago todos tus corazones por ti.

Esta es la calle por la que pasa tu vida
este es el cuento
de la verdad,
agazapado entre la sopa,
flotando en la cazuela,
con coros de sartenes en la frente
y un infinito mar que se derrama
y me impulsa a creer.


A Virginia


Y creo en ti por tanto
como caballo que salta por su sombra,
creo firmemente
en la esencia de tu presencia,
creo de verdad que se han alzado los tres tiempos
para que no nos desampare
el cielo adiós marino,
para que no nos abandone
la lanza
color salmón
y tu vestido de silencios
es un nervio rosa
degollado en la tarde.

H éramos tres
y el acto de respirar

y el rojo látigo
y el alma de canela.

Y la peste y la bruma y la locura
y el amor
y todas las heridas del paraíso.





















Las Puertas Rotas








LAS PUERTAS

ROTAS




Salvador Dali, Escritorio Antropomórfico








Me he quedado con todas las horas,

con los caballos rojos,

las flores destempladas,

me he quedado con eso que no quería mirar

y he tenido una visión

translúcida

allí donde se hallan tus cuatro ojos colgados.

Ahora que estoy con esta crónica

y mi sobrecogida libertad,

mis cabellos,

mi resonancia a cerca de tu espalda,

todo guarda riguroso silencio.

Y subo

y bajo como un errante

y soy un ente colérico

y entro por la materia de mi apellido

y me burlo,

me burlo de que existan entidades privadas

exentas de tal condensación.

Yo soy lo próximo y lo ajeno,

la realidad que ha roto la puerta

y ha hecho estallar la metáfora,

el camuflaje

en una representación del corazón

en sentido hidrolítico,

en el aspecto acuoso y latente del corazón,

en lo alto de su estaticidad

condenado a guardar

riguroso silencio.

Mi corazón es una broca,

mi corazón es una bala,

mi corazón es la primera vez

y ha creado la palabra,

mi corazón sale de mí

y recoge la bofetada

cuando la luz

le muestra

un coágulo en la madera.

Mi corazón es la puerta,

mi corazón es mi puño,

mi corazón es mi destino

estoy llamando con mi voz

en no sé qué desorden físico

y siento la angustia de la madera.

















Sombras De La Cosecha / Franz Kafka, El Deseo De Ser Un Piel Roja







Sombras
De La Cosecha






Ernest Biéler, Làutomne et le vin







“Ah, si uno pudiera ser un piel roja, siempre alerta, cabalgando sobre un veloz caballo, a través del viento, sacudido, constantemente, sobre la estremecida tierra, hasta arrojar las espuelas, porque no hacen falta espuelas, hasta arrojar las riendas, porque no hacen falta las riendas, sin apenas ver ante sí que el campo es una pradera rasa, habrían desaparecido las crines y la cabeza del caballo.”

-Franz Kafka, El Deseo De Ser Un Piel Roja-










Todos los espejos están en alto grado de sospecha,
no encuentro ni mi cara
ni sé qué es lo invisible ni el cristal.

Estoy oyendo voces
y a los indios
entrar en percusión,
oigo sus cruces y reyertas
y flores muy pisadas,
sus palabras en hueso
y toda la mugre del reino del planeta,
amo los ríos ciegos
y el tufo de un clarín.


Subo por los peldaños de mi página en negro,
subo por mi imaginación
y está creciendo entre los claros del cuento
un árbol con pirañas.

Hay muchos coches y una noche y tres noches
y el velo blanco de la novia,
está el vestido rojo
y los aullidos de una novia
y gimen
los desgarbados hijos
de su sillón de esfinge.

Están los invitados invadiendo los vasos
y un fuerte olor a estiércol,
estoy sufriendo cócteles y sillas y nubes y satén,
estoy llorando irremisiblemente
el agua de un poeta
vendido y lisiado.

Están los árboles torcidamente en neutro
y claveles manchados y en sombra
y juncos que deambulan color alcantarilla
y hay un clamor escandalosamente tibio
que me defiende ya de ti.

Soy, quiero ser, juraría que quiero ser y fuera
una hiena
cantando en un bidé.

Está mi sangre entera
y le rindo homenaje a la fuerza de mis dedos
y estoy
desafinadamente enferma
y el participio está en pasivo
y separo y rastreo
los Besos Ebrios de Rimbaud.


Están drogados los caballos,
y el arma ha mutado su forma
hay cuchilladas grises y banderas lavadas
y pertenezco al siglo del desdén.


Y abrazo el viento y soy el vino,
y me pinto de nada y ya ni soy
y no busco ya en ti
el consuelo de alguna palabra

y tengo un mar sereno e incoloro
descuartizado y pobre
con las pupilas
al fondo de la tierra.






















LA PRINCESA DE LA NADA













Tápies - (Antonio Tápies) El Lector Final. La Carta





LA PRINCESA DE LA NADA



“Mas allá de la tierra fértil, sólo queda el sabor de las sustituciones.”

-Miguel Oscar Menassa-








Violines En El Tiempo








La primera pregunta seria:
¿quién eres?
y eso sería como abrir el libro de los acertijos.

¡Dulzura!
dijeron algunos
y luego cayeron desde sus góndolas
y el desierto los abrasó de sed.

La locura hizo un hueco en su frente
cuando creyeron estar en el blanco de tu mirada,
tu mirada miraba un horizonte de reflejos,
tu mirada era un dos deshecho en tu espalda.

Entonces le preguntaron a tu nombre
como si tu nombre se hubiera moldeado
por la ignición de las letras,
y tú, desconociendo la percusión del silencio,
te tocabas los labios.

Después te olvidaron,
entraron en ti, pero tú,
te habías comido tu dolor,
habías aprendido a hacer cabriolas y caballitos...
todavía te estoy viendo con tu boina marina
y tu pintanubes de crisol.

La segunda pregunta era un siete en tu abrigo
cuando el viento arreciaba en vendaval

y en el camino a casa
se había roto la nieve.

Después te olvidaron,
pero en tu pecho crece
y crece
y crece
la pregunta.




El Presente Es Extremo





Siento una atracción física por las palabras,
ellas sujetan mi cabeza contra tu pecho
mucho más que lo harían tus manos,
tus manos que adquieren su casa originaria
al tocar las palabras.

Estás en consonancia con lo imposible y conmigo
cuando escribes,
lo imposible que muestra su lado fragmentario
y piensas que puedes respirar porque el aire
trabaja cada letra
con diámetro cuántico.

Creo en los átomos y en lo que se aglutinan en los satélites,
cuando pintas en verde color insulina,
cuando quieres hablar
de algo que te ocurrió
y organizas tal concierto
que dejan de ser importantes los preceptos del tiempo.

Todo consiste en la promiscuidad
de atrapar el estado crítico
de una molécula,
no sé si con las consonantes
o con la densidad de los espíritus,
estás sudando
y eso provocará mucho desorden en el espacio estelar,
una escisión
como si dos miradas se chocaran
en el ascenso de una ola.

Supongo que se trata
de fabricar el laberinto de los ciegos,
el deseo se construye así,
con un millón de estrellas fallidas
aullando por la luz.




Luz En Los Andamios





Acaba el día bocabajo,
nada tiene que ver,
todos las horas serán pájaros
aproximándose al calor.

No escucharé linternas en la noche
ni tu mirada de terciopelo
saltar de la pared,
los muros te apasionan.

No sirvieron de nada los postes
que se alargaban sin piedad,
ni golpear con fruición las cortinas,
no vas a aparecer como un áspid herido
de tus misterios y penumbras
no me voy a librar por mucho tiempo
del lento desgarro de ser
una sombra que gira.

Para nada te resucitarán
los golpes de pecho que te das,
saldré despacio,
la mirada clavada al susurro del viento
que no me acabe despeñando por los aires
en un traspié,
tengo que averiguar a fondo
las delicadas redes que has tejido y me ofreces
en bandejas con flores.

No va a cambiar mañana el argumento
cuando de nuevo me despierte,
saldré por esa puerta
mientras la intensidad de la victoria,
abre páginas y páginas con esquirlas envenenadas.

Abro el amor de nuevo y leo
a cerca de los designios de los astros,
milito en el verbo enardecidamente
y mi latido es intenso y sincero
como una desbandada
de cielos impredecibles.






TÚ, se escribe con mayúsculas






Te tengo que olvidar, es decir,
escribirte una carta,
debo sellar contigo documentos,
firmar una paz intergaláctica,
porque si no,
juro que me desgarraría
como un esclavo en sus grilletes.

No debo creer que mis muñecas
se hicieron con cinceles,
a pesar estar siempre como un visionario,
mis muñecas se crispan así como mis puños
y a la mañana
todo sueño se rasga como un velo podrido
y rompo los espejos
de todo lo sólida que soy.

Y allí, pisoteando los cristales imaginariamente,
aflojo los ojos y pienso
que ese empeño tuyo en ser un enigma
tiene el poder de invocar a los muertos
y tal vez mañana seas
mis letras más dementes.

Te escribo en el índice con el pulgar
gravemente herido
por el agujero de la pared que se estrechó
tanto como tu garganta.
En la portada el arco iris me sirvió
de pincel y odié el negro
porque nunca supo acariciarme,
torpemente repetía tu canto macabro.

También serás mi amor, el sitio de las manos,
el sacrificio de traficar con entes
y volverse ambigua como ellos
y retirar todo intento de volver atrás
de las intenciones.

Serás un amor de verdad, es decir,
inmortal,
por no haber podido abarcarlo,
el adjetivo con la terrible tarea
de exagerar la realidad
para que no la maten.

Todas las dedicatorias estarán fingidas,
la verdad, todas llevan tu nombre.

Hago ejercicios de camuflaje
continuamente
para que no me encuentre el enemigo,
y en el punto final,
habrá una gota de nieve roja
como mi sangre.




Una Forma Perceptible





La soledad se ensaña
cuando muestra su cara,
es una construcción,
y sin embargo,
deja tus dedos famélicos.

En la noche la soledad no es dulce,
ella no termina de hablar,
crea un público que son sus espectros,
la soledad está loca.

La soledad es una escala sin color,
es una pura invención,
un hombre huye por el mar
y dices que es la soledad.

En una llama sin candil
hay una luna derretida
que ni tiene perfil,
la soledad es una rabia
que usa tus dientes para morder.

Y repite tu nombre por el revés
y te cierra la boca,
es pegajosa y envidiosa,
otro tú convertido en harapo,
la soledad es una mala fotografía
sacada por el enemigo.

Es un perder la sangre porque sí,
es estar todo el día
queriéndose morir,
pero la sigues y la sigues,
la soledad no sabe encender tus velas ni usar tus tacones
y te obliga a esconderte en los rincones
como un escarabajo
y te pierde los monederos
y desconoce todo de ti.

La soledad es una palabra con magia
muy negra, es una pésima enfermera,
es, porque rima, una ramera
y termina llevándote a tirones
de su cabello.

Tú no eres la soledad,
pero la muerte te pisa los talones.




Después Del Tiempo





Llevo el horror inscrito en la palabra de la mano
y con todo el horror, con la mano,
mano que acarició, llagó, la entraña del infierno,
mano de eras, de edades
y tiempos desolados,
de luces para que tiemble y delire la propia desolación
con la esperanza clavada tras siglos de silencio
sin pasar una puerta,
silencio atroz carente de mirada,
sin firma, sin voz, sin memoria ni olvido
como aquel circo perverso que viaja por el cielo
burlándome el adiós.

La vida, con todo su pecho, sus canales,
con su trágico tiempo y la mañana fija,
el lugar de la noche
como un desfile de bárbaros Atilas
acordonando el aire
que desgarra si respira,
si no respira.

Y volver
y no volver
al lugar de las tercas sirenas implacables,
a las calles que ordenan los relojes…
agoniza otro cuerpo cuando te marchas tú.

Eres el nombre verdadero de la palabra nunca,
como condenas que rigen en los sueños,
el pecho de la fiebre,
la ardiente cabeza del bien o el mal
y su trineo de sitios conocidos,
el papel arrugado que esconde tu camisa
para ponerle risas al dolor.

Y aquí, rincón de los demonios
donde descansan tus dedos,
en este extremo tuyo donde ninguna de mis voces te traerá,
abandono tu féretro de lobos.

Nunca existió con tanta fe
el dolor del dinero que me pagas
para borrar tu paso de mi paso,
nunca el infierno sufrió con tanto horror
los altos hornos del olvido.

Mi amor, mi pequeña palabra prendida de la palabra nunca,
mi tú, mi mentira, mi nombre tuyo
que vaga por toda la ciudad
besando y maldiciendo
cada pisada en que te vas.





Cavidad Sola





Lloro eternamente por la destrucción de mi alma,
lloro eternamente por la destrucción de todo aquello
que no sea mi alma.

Lloro inconmensurable y trivial
por la invidencia de llorar,
lloro por el impulso irrefrenable de rendirme.

Lloro para que el llanto oscurezca mis ojos
y mi conciencia se vuelva transparente,
lloro y me acobardo ante el majestuoso implacable
de los ladridos de los días
y me repliego y me curvo
como un ajusticiado en el caballo de torturas
con todo mi cuerpo de desaparecido
ante el irreprimible correr de los espasmos.

Lloro desconsolada y solamente
a lo ancho y profundo de mí.

Y me sublevo y me crispo contra mis uñas y mis vientos
y me alzo y me recrimino de ser
una estepa en el agua,
lloro de contrición y de piel, de infección y soberbia
y promulgo la desolación
y lo significativo de llorar.

Y me detengo aquí desocupada de mi alma
y en posesión de todo
y me desahucio y me invado y me irradio
y confabulo con mi odio
y soy un vicio que procrea.

Y me pierdo y te amo
y te esquivo y te esquivo
y porque no voy a volver
al lugar de las pajas hirientes
y porque abandoné los ojos
y me expando en el mundo y explosiono,
porque me creo y me recreo
blandiéndome en el agua
y me estructuro
entre cadenas de líquido que me sujetan
y me esposo en comunión con el acto de llorar
/carne /cemento/
y acaso soy
la primigésima columna en tus entrañas.

Y salgo a respirar con ametralladora en las costillas
y estoy al final de este magma
solemne y distraída
y deposito en un cajero automático
mi lapicero y mi canción
y pulso la tecla simbólicamente
y mis recuerdos son
una baraja

con todas las cartas sin custodia.






Pilar García Puerta






















LOS DÍAS AL PASAR




LOS DÍAS AL PASAR 


“Rey de tu corazón en los días ciegos.”

-Dylan Thomas-





Salvador Dali




Nómadas





El mundo tiene espadas como charcas
con reflejos ficticios,
toda la fiebre apostada en la hora punta,
una nuca distante que envuelve su rendición.

El mundo tiene oídos que cercan la oscuridad
con pies de niño,
con pies de búho,
con pies de alas de antiguo caserón.

La espuma tiene playas con estatuas de sal
y un mar que sufre
y le arroja a los labios su ocio embravecido.

El suelo tiene hambre
y señales movedizas
y animales y ruidos con el itinerario
de los días perdidos.

El suelo tiene ofensas que dañan los cuchillos
y la nieve aproxima a la orla de tu almohada
para que duerma en su leyenda
tu vocación de arma blanca.





La Casa De La Sal





A Virginia



Bailan los días tus manos
mientras alzas tu cesta de abanicos
en la cita de la sal.
Diferentes a ti,
las paredes te confunden
con una esfinge interior,
una senda de dedos
de un pie de azúcar.

Entre el eco y el aire
emerge un volcán abstracto
y el espejo que te guiñas
a ti misma
como si fueras tú
tu botín,
tu pergamino,
y la rueda en tu reloj.

Agujas en el cinco y el corchete
enhebran lámparas de polen
que vienen a jugar contigo
y las bellas estalactitas
del país de la fortuna.





Esta Boca Presente





Iban los días dando tumbos,
eran ascuas,
preguntas
y esa mirada tuya de ángel del dolor
que te daba al silencio.

Todas las modificaciones de la sombra habitaban en ti,
el hambre siempre como una guerra siempre
y este grito arrancado al amor
que se aglutina entre la piel
y hace blanco en el techo.

En tu garganta de bosque, mi pequeña guarida,
me alzo como una bandera,
por tu mirada de soldado
mi garganta es un grito,
por el viento poniente,
mi pierna
se calla.

Todo era huella en ti,
todo casa,
todo revolver y retorno.





Aquí La Guerra






Este es un nombre de batalla
y no he encontrado en sus lienzos de cadmio
ninguna consigna
para la gran contienda.

Recuerdo aquellos días con el dolor
atado a las vitrinas
mientras ejecutaba danzas y arpegios
con mis dedos-fábula.

Y me enredé en cabellera de ahorcado por mil desfiladeros,
tú tenías una ventana interior
y yo me arrojaba por sus precipicios.

Aquellos días
el latido era un cable vendido
a los trinos de la pólvora
y mis lamentaciones
eran mis veinte dedos
diseminados
por un contestador.

Aquí La Luz Y Las Persianas
Aquí La Calle Del Poniente
Aquí La Luna Y El Oriente
Y Adentro De Su Sangre
El Cetro De Las Flores


Aquí y allí mi yo saltando del combate
y en acuartelamiento los insectos,
aquí el fragor de las arañas
contra la flecha de mi suerte,
aquí el rigor de la verdad
contra la fecha de mi muerte
y la llama de la pasión que se amortigua en la metralla
cuando por la pared
sangra el televisor.




Tu Nombre En La Pupila








Quiere decir estático,
tu ojo escarabajo bordeando los objetos,
tu ojo desde el acantilado a la doce de la mañana,
tu ojo depositado en una cara,
el ojo sabio,
el erudito acto de ver el frío de un cuerpo
que responde a un nombre
y puede ser el ojo
de un muerto.

La pupila sin circunstancias atenuantes,
el anonimato del marrón,
la lágrima que colma la diferencia,
el punto de ebullición de las sentencias.

Tu ojo,
mi ojo,
extasiados en pupilas,
errados en los libros de narrativa,
tu ojo tornasol
doblado en mi bolsillo.

Tu pupila no es
más que una estufa de color
cerca de la silla eléctrica,
ninguna cosa real:
nada de gas,
nada de luz,
nada de pan,
el absurdo frac de la fiesta, el mar en metáfora,
el testamento de los muertos.

Tu pupila es un hueco duro como los muros de la cárcel,
frágil
como mi memoria.



Todas Esas Horas




El Universo está en el pubis,
no estalla,
muestra los agujeros de los ángulos ocultos
llagados de infinito,
sus brazos tiznados de negro
poseen
la obligación de doler.

Rayos de inmensidad están en el Universo
que no estalla,
no tiene sitio donde romperse,
sus armas son de luz
y células caóticas.

Se han trastornado las estrellas
en relación con el espacio,
se ha trasladado a mi cuerpo
algo que nada en otra voz
y nadie entiende ahora
la inmensidad de los instantes,
esto que simbolizan los instantes
en una imagen lúcida
de cuando el hombre mata.

Hacer de los ojos lo verdaderamente negro
es engendrar en el ombligo de Casiopea
su consanguinidad con las arterias.
Hoy es la Tierra quien se coloca en una esquina
y observa una rama de almendro
entre las palmas de sus manos.
La realidad de un pétalo donde el color de una uva
está creando
la versatilidad de los colores.

Y la pequeña sombra que lo entristece todo,
es un dolor de rosa rota
que se hace preguntas,

en tanto que mi presencia,
podría alertar los cimientos
de los pequeños seres que gravitan
la fiesta carnívora de la maldad.


He practicado la cirugía de la sangre,
investigado
en la orfandad del Universo
a cerca de aquellas flotas moribundas
que todavía creen
en la conversación
entre el fuego y el agua.



LOS DÍAS AL PASAR 



VincentVanGogh
La Vieja Torre Del Cementerio De Neunen





¿De qué me sirve
esta rebelión?


En el punto medio del horizonte
está mi piel como un estandarte,
está mi piel
replegada como una serpiente,
está mi piel indómita,
está mi piel
mirada de cautiverio.

Desde el punto más inconcluso del horizonte
está mi piel en llamas.

Nada deseo con más fuerza
que arrastrar mi cuerpo detrás de mis palabras,
llevar mis palabras al cerco
dónde mi cuerpo no es nada más
que esta aversión por las cosas reales,
este odio por la ausencia de lo etéreo,
este estado de falsificación
representado por mi brazo derecho,
capturado por mi ojo
parada de autobús,
grabado en mi cintura fin de mes,
repartido por el tiempo de los escombros,
encarcelado y enlutado por tanto llanto intangible,

salvado por mi forma de hablar

extravagantemente sola.

¡Mi yo,
mi locura,
mi hora de rezar,
mi recriminación al cielo,
mi velo póstumo,

mi amor,
mi amor,
mi amor,
mi poema,


mi circunstancia vegetal!

Mi ánimo arriba el corazón,
mi trocito de teja,
mi rojo
proyectado contra cientos de pensamientos.

En el punto más negro del horizonte
está mi alma
lúcida
con todas sus células.





Pilar García Puerta
















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sábado, 7 de febrero de 2009

ENTRE LAS COSAS I



*

Entre Las Cosas


I



Utiliza el desorden de las cosas para darle sentidos a tus manos,
usa el viejo ventilador porque es como las aspas de un molino
espoleando.

Utiliza la escoba milenaria para encontrar tu rostro,
usa lo que ha quedado quieto atrapado en sus ojos
porque hay cosas que nunca se verán.

Utiliza el respaldo de la silla, otra vez el desván
y eso que dicen que está en el fondo,
desliza sus pies por todo lo que ve porque
aunque las cosas no le hablen
algo quiere suceder.



Pilar García Puerta







*Pintura: Vincent Van Gogh - Café Terrace on the Place du Forum, Arles at Night


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*EDVARD MUNCH
P.G.P.











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Ferdinand Hodler




















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Nature

















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“Las cosas se descubren a través de los recuerdos que de ellas se tienen. Recordar una cosa significa verla –solamente ahora- por primera vez. Debes crear un nexo entre el hecho de que en los momentos más verdaderos eres inevitablemente lo que fuiste en el pasado y el hecho de que sólo las cosas recordadas son verdaderas.”



-Cesare Pavese, "El Oficio De Vivir, 28-Enero 1942-




















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16/06/07



























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15/06/07



Los Ojos Del Mundo -8-
























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24/05/07







24/05/07







25/05/07














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20/05/07








22/05/07



















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jueves, 5 de febrero de 2009

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D.M.G.
















Lara's Theme









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Jacek-Yerka













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