ORDENANDO MIS LIBROS (MUTARI IN ALITEM)
26 Libros inéditos
miércoles, 23 de junio de 2010
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Impulsa Soledad /// Juicio De Abstraciones
Impulsa Soledad
“¿Soy un pulso que disminuye y disminuye,
enfrentándose al frío ángel?”
enfrentándose al frío ángel?”
-Sylvia Plath, “Tres Mujeres”-
Juicio De Abstraciones
sábado, 31 de octubre de 2009
Hoy Estás Insoportable
Hoy Estás Insoportable
Ya te he salvado demasiadas veces de tus propias palabras, puedes seguir sentado en la escalera hasta el Juicio Final.
Puedes llamar a los fotógrafos,
serías cómico si no fuera porque
en el escenario de granito
no paran transeúntes
y de todas las maneras
vas a tener que entrar.
Y afuera se quedarán las alucinaciones
auditivas,
o adentro de la mochila, en un espacio virtual
incompatible con paredes que te resguarden.
Que te resguarden, sí, que te protejan:
hora, mantel y geografía.
El escenario sin embargo
no te consigue emocionar, no te convence
de la importancia de los albuminoides,
el almidón se enreda en la cazuela,
las cortinas hoy no cobijan.
Cuando terminas de cenar, coges de nuevas el bolígrafo
(te has prohibido tachar,
en todo caso doblar la punta,
pegar el artefacto con la saliva
que sobró de la deglución)
Pasaste muchas horas en la escalera,
pero adentro,
será la Eternidad.
Minúsculo
Minúsculo
Y plagió la melancolía, en el ardor de plagiar, hizo como si se sentara muy ausente sobre las escaleras, pero no.
Por demasiado desorden en el horario de dormir, no pudo reconocer la ternura. Pero no, sus zapatos chinaban en el suelo de mármol en el que había esculpido muñecas y dijo sí como si fuera cera que derretía.
Había asaltado mi reloj, mi castillo, mi tartamuda indefensión que me incrustaba y hacía luego del sí -había dicho sí- para adornar todas las veces. Para que me reapareciera, dilatara, pero no, ya luego no.
Siguió mintiendo, embelleciendo lo que mentía y decía gestos que me representaban, pero no. Lo que pasaba era invocable como tierra volcada contra los ojos. Yo le reconocía todos las veces porque en sus consistencias, siempre faltaba yo.
-Fin-
Cierro Los Libros /// La Falsificadora
Cierro Los Libros
“Escribo porque no quiero las palabras
que encuentro: por sustracción.”
-Roland Barthes, “El Placer Del Texto”-
que encuentro: por sustracción.”
-Roland Barthes, “El Placer Del Texto”-
La Falsificadora
Esta palabra que quedará aquí escrita (Esta) que no tiene padre ni madre (mayúscula y demostrativa) que ofende cuando me representa y al tiempo le estoy agradecida por ser ella la falsificadora. Este tercer renglón en el que a fuerza de fortificaciones (falsificaciones) voy sumando una historia que es puro hilván, casi una cosa física manipulada con el ratón, cosa física en realidad que tiende hacia otras cosas físicas (otras)
robadas.
El Color Dominante
El Color Dominante
Más allá del cuerpo
donde todo es.
Y sin embargo,
cómo fue sucumbiendo el alba envenenada,
la inteligencia disecada,
el dolor fulminante,
cómo se fue acordonando la misericordia
como si hubiese sido palabra.
Cómo se puso ebrio y espectral
el terror, el temor, el amor...
cómo se recogieron los cabellos
titubeantes en la tinta,
cómo se fue gestando, petrificado
y más allá, más allá...
tu imagen y semejanza.
Cómo, de qué fulgura tu materia
(quién)
la lengua requisada (medida)
la lengua aprisionada (vigilada)
la lengua no,
la lengua sin sol (sin lengua)
la lengua atragantada,
heraldos en los tímpanos.
Tigres en el papel.
Tigres en las ventanas.
Tigres en el hambre
palpando, indagando, auscultando,
vueltas de rosca en el bolígrafo,
sopor de incienso en la memoria
cabal y táctica.
Tigres y heraldos y corazas ordenando las letras.
Tiro a degüello, almacén de gallinas, silencio gelatina,
golpes de hachas en las firmas,
la rúbrica escaneada en las corrientes plurales
y las fotografías amontonadas
en los cementerios de reciclaje.
Tigres en el papel y en las ventanas.
Tigres en el café y en el gen.
Tigres y plásticos
palpando, indagando, auscultando,
la humanidad
clausurada.
Alguien está perdiendo expresividad.
Alguien está perdiendo claridad.
Alguien no lee en los libros de los esclavos.
Alguien retira las campanas.
Alguien maneja un lenguaje inexistente.
Nochedad /// Oblación
Oblación
¡Y si después de la alegría hubiese habido alegría,
si después de esta risa mascada, desfachatada,
hubiese habido risa!
¡Y si después de la noche y la noche
se hubiese oscurecido más
para opacar, oscurecer, deshablar...
si tras este carrete de agujas y transparencias,
este tiraje, este sonambulismo,
esta estaticidad en el latido de la calle,
esta estaticidad en el latido de otra calle,
esta mendicidad en las formas,
esta conciencia de las formas,
este nevado quieto tan extraño
hubiese habido ansiado, rebatido, oscurecer, hablar!
Y no poder salir de los rectángulos
que se tragan la risa,
de los rectángulos que se tragan la noche,
de los rectángulos que se tragaron la alegría.
¡Y si después de tanta disonancia hubiese habido hablar,
la música,
los llantos de la música, los cuerpos de la música...
si hubiese habido más
que las combinaciones en el arte,
lenguadas, parloteadas,
laberintos, varas, signos,
si la pequeña forma imperfecta
hubiese tenido ojos, boca, nariz
para hablar, curvarse, hablar,
decir, mirar, decir!
Pero no tengo formas,
no tengo hablar,
vengo y voy
pero no hay ojos.
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